La medición Medellín Cómo vamos entregó un informe de edición especial, presentado este 16 de septiembre de 2026, expuso una radiografía de las transformaciones y retos de la capital antioqueña tras dos décadas de seguimiento sistemático a la calidad de vida urbana
El alcalde de Medellín, Federico Gutiérrez y los exalcaldes Sergio Fajardo y Aníbal Gaviria, participaron de conversaciones sobre las grandes transformaciones de la ciudad y los desafíos del futuro

Medellín Cómo Vamos celebró dos décadas de medición a la calidad de vida de la ciudad junto a representantes de organizaciones sociales, sector público, empresas y academia.

Durante estos 20 años, MCV ha sido un modelo independiente, riguroso, que recoge información a través de encuestas ciudadanas, la analiza y la pone a disposición de líderes sociales, públicos y privados para orientar la toma de decisiones que generen bienestar a los habitantes de la ciudad.
En el marco de la celebración se presentó el análisis histórico «20 años mirando a Medellín», un recorrido por la evolución de los principales indicadores de calidad de vida entre 2006 y 2026, que sirvió, además, como punto de partida para las conversaciones con el alcalde de Medellín, Federico Gutiérrez, y los exalcaldes Sergio Fajardo y Aníbal Gaviria, quienes reflexionaron sobre las transformaciones vividas en la ciudad y los desafíos para los próximos años.

Mónica Almonacid, directora de Medellín Cómo Vamos y Antioquia Cómo Vamos, señaló que » Durante 20 años en Medellín Cómo Vamos hemos hecho seguimiento a la calidad de vida a través de los datos y de la percepción de sus habitantes, aportando información rigurosa para entender cómo cambia Medellín y contribuir a mejores decisiones”.
“Este recorrido nos ha permitido construir una memoria de la ciudad con 16 informes de calidad de vida y 20 encuestas de percepción ciudadana. Y cuando miramos esos datos, encontramos grandes avances, aunque también algunos retos».
El compromiso de Medellín Cómo Vamos no solo es continuar con el seguimiento riguroso a la ciudad, sino que busca a incorporar dos nuevos retos: aportar miradas de futuro con base en evidencia, proyectando hacia dónde va la ciudad si nada cambia y trabajar con mayor fuerza en la corresponsabilidad ciudadana, con la convicción de que la calidad de vida de Medellín no depende solo de la administración pública, sino de cada uno de sus habitantes.