La aerolínea mexicana que operó en Colombia y dejó muchos damnificados, fue declarada formalmente en quiebra. Rematará sus bienes
Más de dos años después de frenar sus operaciones, la aerolínea mexicana Interjet se declaró oficialmente en quiebra y tendrá que rematar sus pocos bienes para indemnizar a los trabajadores afectados.
La compañía aérea, que también deberá destinar ese dinero para el pago a los acreedores, alcanzó a volar a Colombia en su época dorada. Interjet llegó a conectar a Bogotá, Medellín y Cartagena con México.
El juzgado de concursos mercantiles de Ciudad de México estableció que, con la etapa de bancarrota abierta oficialmente, los bienes serán rematados y el dinero será repartido a las personas a las que les deben plata.
“Esta venta procura obtener el mayor producto posible por su enajenación, a fin de hacer el pago a los acreedores”, detalla la sentencia, citada por el diario El País de España.
Unos 5.000 trabajadores de Interjet habían protestado en las últimas semanas por cuenta de la falta de claridad con el futuro de la empresa mexicana.
Los directivos habían prometido revivir a la compañía, pero la realidad era que las deudas acumuladas de esa aerolínea llegaban a los 1.200 millones de dólares.
Interjet, aerolínea propiedad de Miguel Alemán Magnani, empresario miembro del Consejo Asesor Empresarial del presidente Andrés Manuel López Obrador, debía hasta finales de 2019, más de 3 mil millones de pesos a instancias federales por IVA, ISR, combustible, migración, impuestos aeroportuarios y aprovechamiento del espacio aéreo, de acuerdo con documentos oficiales a los que tuvo acceso Mexicanos Contra la Corrupción y la Impunidad (MCCI).
Tan solo por servicio de combustible, Interjet adeudaba cerca de mil millones de pesos a Aeropuertos y Servicios Auxiliares (ASA), una empresa de participación estatal que abastece de turbosina a aviones comerciales, mientras que por derecho de servicio de migración debía mil millones de pesos más.