Tesla debutó en el país con dos de sus carros eléctricos que llegan a Colombia a unos precios increíbles, manteniendo las mismas configuraciones internacionales en materia de capacidad mecánica, autonomía, equipamiento, seguridad y tecnología
Tesla, la mundialmente conocida marca de vehículos eléctricos del magnate Elon Musk, dueño de X -antes Twitter-, el mayor fabricante de cohetes aeroespaciales y de la red de satélites en el planeta, fue la sorpresa en el Centro Comercial Andino de Bogotá, donde exhibió varios de sus más afamados coches.
Con este lanzamiento, el mercado colombiano de vehículos eléctricos acaba de dar un giro importante con la llegada de un jugador que, para muchos, parecía lejano ya no es solo un nombre sonado en redes o un referente global. Ahora opera de manera directa en Colombia bajo la figura de Tesla Motors Colombia, empresa que se constituyó hace cerca de año y medio y que finalmente entró en acción.
Lo que marca la diferencia frente a otros fabricantes, es la estrategia con la que Tesla aterriza en Colombia. La compañía no tendrá concesionarios aliados ni redes externas, todo el proceso será manejado directamente por la marca, desde la experiencia con el cliente hasta la entrega del carro y el servicio posventa.
Y, como era de esperarse, cada vehículo será completamente importado desde sus plantas en el exterior, aprovechando su capacidad de producción global.


