Mineros ancestrales de Segovia y autoridades ambientales de Antioquia y Caldas compartieron experiencias de minería responsable y sostenible ante líderes globales.
La experiencia de la minería ancestral formalizada y regenerativa de Antioquia fue protagonista en París, Francia, en el Foro de la OCDE (Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos) sobre Cadenas Responsables de Suministro de Minerales.
Allí, Corantioquia, Corpocaldas, mineros formalizados, mujeres chatarreras, la Universidad del Rosario y el CEO de Aris Mining, Neil Woodyer, expusieron la importancia de la transparencia y la sostenibilidad minera.
En este evento internacional, Colombia fue el caso de estudio para reflexionar sobre los retos y oportunidades en la implementación de la debida diligencia ambiental en los procesos de coexistencia, con énfasis en la recuperación de deudas ambientales y el empoderamiento de las mujeres en la minería artesanal y de pequeña escala.
Liliana María Taborda González, directora general de Corantioquia, destacó la importancia de estas invitaciones, “porque ponen en la escena pública internacional asuntos tan importantes y necesarios como la restauración de los ecosistemas degradados por acciones mineras y la transición de muchos mineros hacia la formalidad, cumpliendo con toda la normatividad, entre ellas la ambiental.
Además, nos permite mostrarle lo que hacemos y cómo lo hacemos en Antioquia para que en el futuro proyectos como formalizar para regenerar puedan replicarse en otros territorios de la esfera global”.
En este espacio de debate de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE), líderes de gobierno, empresas, sociedad civil y organismos internacionales conocieron de cerca el valor del conocimiento ancestral, el rol de la mujer en la cadena de minera de subsistencia, los procesos de formalización en la minería artesanal y de pequeña escala y los compromisos voluntarios con la minería regenerativa.
Maria Liliana Marín, líder de las Mujeres Chatarreras de Segovia, explicó que estos espacios permiten divulgar prácticas más responsables, sostenibles y justas en el sector minero, “gracias a Corantioquia y Aris Mining, por la oportunidad de seguirnos capacitando en el cuidado ambiental, diversificando nuestra actividad, pues así podemos contarle al mundo lo que hacemos las mujeres chatarreras”.
“Las experiencias que hoy tenemos en Colombia son únicas, pues hay una nueva perspectiva de cómo se puede hacer minería responsable y coexistir con la minería tradicional y la gran minería”, evidenciando el aporte al biodesarrollo de los territorios, según reveló Germán Páez, director general de Corpocaldas.
Esta participación histórica demuestra que los modelos de minería formalizada que nacen en el territorio pueden ser inspiración global. La voz de los mineros de Segovia y Marmato trasciende fronteras, llevando el mensaje de que la minería bien hecha sí es posible y que puede ser motor de desarrollo.