Con la presencia de líderes empresariales, académicos y representantes del sector público, se dio inicio a la I Semana de la Bioeconomía Colombiana, organizada por la Federación Nacional de Industriales de la Madera (Fedemaderas)
El evento, culimna este 30 de mayo, busca posicionar a Colombia como referente regional en bioeconomía, destacando el papel de los bosques, la madera y sus servicios ecosistémicos en la construcción de un modelo de desarrollo sostenible.

Durante la rueda de prensa inaugural, Juan Miguel Vásquez Suárez, director ejecutivo nacional de Fedemaderas, enfatizó la necesidad de fortalecer políticas públicas que impulsen la bioeconomía en el país.

«Es imperativo que Colombia adopte un modelo de desarrollo basado en la sostenibilidad y la multitransversalidad para avanzar desde sus ventajas comparativas en unas diferenciales de tipo competitivo. La bioeconomía no solo es una estrategia ambiental, sino también una oportunidad económica que puede contribuir significativamente al PIB nacional», afirmó Vásquez.
El evento incluye una serie de actividades, como el III Pre Congreso Nacional de Industriales de la Madera, el I Tour Forestal y de la Madera, la III Conferencia Forestal y el III Congreso Nacional de Industriales de la Madera.

Estas actividades buscan fomentar la innovación, la inversión y la colaboración entre los diferentes actores de la red del recurso forestal y de la madera, promoviendo el uso responsable de los recursos naturales y la valoración de los productos derivados de la madera.
Clústeres regionales y construcción sostenible: pilares de la bioeconomía
Uno de los temas centrales de la semana es la promoción de clústeres regionales de bioeconomía como instrumentos para el desarrollo de cadenas de valor de mayor impacto y competitividad. Estos clústeres buscan articular a los diferentes actores de diversos sectores, desde productores hasta transformadores y comercializadores, para impulsar la innovación y la sostenibilidad en la industria. Además, se destaca la construcción sostenible con madera como una estrategia clave para reducir el déficit de vivienda y promover edificaciones más amigables con el medio ambiente.