El despliegue de más de 2.000 soldados salvadoreños para rescatar a cuatro militares desaparecidos abrió un debate internacional sobre soberanía, mando militar y derecho internacional
El presidente de salvadoreño, Nayib Bukele, afirmó que ayudará a los haitianos a «retomar el país», después de que el primer ministro de Haití, Alix Didier Fils-Aimé, afirmara que su Gobierno está decidido, con el apoyo de El Salvador, a acabar con las bandas armadas que siembran el terror en la nación caribeña.
En Haití, una poderosa confederación de bandas criminales conocida como Viv Ansanm, ha tomado el control de gran parte de la capital, Puerto Príncipe

Desde hace más de tres décadas, Haití ha sido destino de diferentes misiones de paz. En abril de 2026, empezó a operar en el país la Fuerza de Supresión de las Pandillas (GSF), una misión respaldada por el Consejo de Seguridad de la ONU para combatir a las violentas bandas que controlan gran parte de Puerto Príncipe
El punto de quiebre ocurrió el 18 de octubre, cuando cuatro militares salvadoreños de la GSF desaparecieron tras una emboscada en la periferia de la capital. Como respuesta, el presidente de El Salvador, Nayib Bukele, envió a Haití unos 2.000 soldados para rescatar a los connacionales desaparecidos.
Lo que comenzó como una operación de búsqueda y rescate se transformó rápidamente en una operación de combate a gran escala.
Se sospecha que la banda criminal Chen Mechan, vinculada a la gran coalición criminal del país, Viv Ansanm, (en criollo haitiano, significa «Vivir Juntos”) es la que tiene en su poder a los cuatro militare salvadoreños. Las andillas controlan más del 85% de Puerto Príncipe, la capital de Haití.