Corantioquia hace un llamado a las administraciones municipales y a la comunidad para activar planes de contingencia que permitan enfrentar El Niño
De acuerdo con los análisis y proyecciones del IDEAM y el SAMA (Sistema de Alerta y Monitoreo de Antioquia), existe un 61 % de probabilidad de transición hacia el fenómeno de El Niño a mitad de año, con intensificación hacia el cierre del segundo semestre e inicios de 2027.

Un llamado urgente a proteger los bosques y a optimizar el consumo de agua potable hace Corantioquia a los municipios de su jurisdicción, ante el inicio de la segunda temporada de menos lluvias del año y la amenaza latente del fenómeno El Niño.
La autoridad ambiental, con base en los análisis técnicos del IDEAM y SAMA, advierte que se presentará una disminución gradual y representativa de la precipitación, así como un incremento en las temperaturas máximas, el aumento de la radiación global en superficie y la probabilidad de ocurrencia de incendios.

Ante este escenario, la Corporación enfatiza la necesidad de conservar y proteger los bosques, las áreas de retiro a fuentes de agua y las zonas con cobertura vegetal para mitigar pérdidas ambientales y desabastecimiento.
Para evitar eventos que afecten vidas humanas, el medio ambiente, la economía o la infraestructura, Corantioquia solicita activar de manera inmediata los Consejos Municipales de Gestión del Riesgo de Desastres (CMGRD) y socializar con carácter permanente las siguientes recomendaciones institucionales con las comunidades, Juntas de Acción Comunal, hospitales y el sector empresarial:

Prevención de incendios forestales:
- Al realizar caminatas o visitar quebradas y ríos, recoger las basuras originadas y abstenerse de hacer quemas de residuos o fogatas.
- No dejar materiales tipo vidrio, latas o papel aluminio en campos abiertos, dado que actúan como elementos concentradores de la radiación solar.
- Evitar por completo el uso de globos de mecha incandescente, no arrojar cigarrillos o fósforos encendidos y no realizar quemas para limpiar terrenos agrícolas o ganaderos.
- Identificar en el territorio cuáles son las zonas críticas y expuestas a incendios y en caso de detectar columnas de humo avisar de forma inmediata al Cuerpo de Bomberos y al Consejo Municipal de Gestión del Riesgo de Desastres.
Abastecimiento de agua:
- Monitorear las fuentes abastecedoras y optimizar el uso del recurso hídrico, priorizando el agua potable para consumo humano.
- Las empresas prestadoras de servicios públicos deben activar sus planes de emergencia y contingencia para identificar fuentes alternativas de agua (como pozos o agua lluvia) y reducir el riesgo de desabastecimiento.
- Impulsar campañas de uso eficiente de agua y energía (considerando que la electricidad depende de las fuentes hídricas), reparar fugas en redes de distribución y promover la construcción de reservorios para almacenar agua en épocas de abundancia.

Sector agropecuario:
- No utilizar pesticidas ni fungicidas para evitar la contaminación de las fuentes de agua y evitar las quemas de preparación de suelos.
- Mantenerse atentos ante el riesgo de heladas (descenso de temperaturas mínimas). Se recomienda usar variedades de cultivos resistentes al calor, cubrir las plantas con plásticos durante las heladas y humedecer el terreno al final de la tarde.
- Utilizar los residuos de cosechas (café, arroz, trigo, maíz y forestales) para sistemas de compostaje y lombricultura, evitando siempre su quema.

Sectores salud, empresarial y recreativo:
- Intensificar el control ante el incremento de enfermedades transmitidas por vectores como malaria, dengue, chikunguña y cólera. Se deben realizar jornadas de recolección de llantas, botellas y recipientes que almacenen agua.
- Orientar a la población para reducir las jornadas prolongadas bajo la radiación solar directa para evitar insolaciones.
- Implementar métodos de uso racional del agua y aplicar técnicas de tratamiento de aguas residuales y su reúso según el sector empresarial.