El Ministerio del Trabajo y La Organización Internacional del Trabajo (OIT) en alianza institucional materializa el programa Formándonos para la Paz.
Hasta la fecha presentan balances significativos en el logro de las metas definidas para 2025, especialmente en cobertura, formación técnica, acompañamiento familiar y posicionamiento territorial.
Hasta el momento, el programa acompaña a 1.984 víctimas del conflicto armado en 20 municipios del país, mediante una oferta formativa técnica laboral que integra áreas estratégicas.

De acuerdo con las rutas de integración al mundo productivo, 1.134 participantes se forman con orientación al empleo, 477 al autoempleo y 373 al emprendimiento, lo que fortalece modelos diferenciados y ajustados a cada perfil ocupacional.
Las mujeres continúan siendo protagonistas de este proceso: representan el 75,3 % del total de inscritos, en su mayoría madres cabeza de hogar que encuentran en la formación una vía para la autonomía económica y la reconstrucción de sus proyectos de vida.
Así mismo, el 60 % de participantes se ubica en el rango de 18 a 28 años, y el 40 % restante entre los 29 y los 62 años, lo que refleja un programa intergeneracional, diverso y con impacto en distintos momentos del ciclo vital.

El programa también desarrolla una estrategia integral de acompañamiento familiar que beneficia actualmente a 434 niñas, niños y madres gestantes con hijas e hijos entre 0 a 7 años (193 niños, 231 niñas y 10 gestantes) además, de 389 padres y madres que participan en espacios de fortalecimiento socioemocional con enfoque de derechos.

Esta apuesta consolida un modelo de atención que integra hogar, bienestar y esperanza como parte del proceso de formación y reparación colectiva.
Los resultados obtenidos en 2025 posicionan hoy al programa como un referente nacional de inclusión social, empleabilidad, empoderamiento femenino, diversidad etaria e inclusión digital, y confirman el valor de la alianza entre el Ministerio del Trabajo y la OIT para la ampliación de capacidades laborales, la dignificación de la vida y el fortalecimiento del tejido comunitario en Colombia.