A propósito de Luis Carlos Vélez: tantas salidas en falso y tantos resbalones en su propia inmundicia, provocaron su estrepitosa caída.
OPINIÓN: Octavio Gómez Q.
El seudo periodista Luis Carlos Vélez estaba en la mira de la organización Ardila Lülle hace rato, por sus constantes salidas en falso que le fueron volteando el Cristo.
Hasta que se cayó solito del pedestal donde creía que lo veneraban, víctima de su propio veneno.
Y tanto abusó de su micrófono prestado (los de RCN) que sus patrones ya no aguantaron tanta chabacanería y estiércol, y le pasaron la carta de despedida, no tanto por criterios éticos o escrúpulos de su empresa, sino porque le estaba bajando la sintonía en forma peligrosa.
De su pedestal solo quedan las cenizas y sus ya disminuidos oyentes, deberían hacer una limpieza profunda de sus orejas y un ritual de saneamiento para ahuyentar del todo, los malos espíritus que anidan en más de un micrófono de los que se autodenominan “periodistas”.
No hay mal que dure cien años y por ello le rebozó la copa a los Ardila, al burlarse de un evento mundial como la COP 16, (Conferencia de las Naciones Unidas sobre Biodiversidad) menospreciándola y diciendo que era mejor hacer una final de la Champions League, en tono perversamente burlesco.

Su despedida la aplaudimos todas las personas que sabemos de valores tan esenciales para la convivencia humana como el respeto y la decencia. Estas fueron sus palabras en X: “El de hoy fue mi último programa en @lafm de @rcnradio. Entraré en un periodo de necesario descanso”.
Esperemos que sea bien largo su descanso, o que al menos haya aprendido la lección, aunque el refrán popular dice que: vaca ladrona no olvida el portillo.
Quién sabe a dónde anidará ahora esta ave de mal agüero y a dónde se irá a vomitar boñiga, que es lo que más sabe hacer.
Que sea la ocasión, como dice uno de mis amigos de mi muro virtual: “la salida de Luis Carlos Vélez de RCN es una ocasión de oro para que esa empresa replantee el tipo de periodismo que hace y cambie el activismo por información”.
Y sí, realmente hay despedidas que alivian el alma y el corazón y hoy por fin, la salida de Luis Carlos Vélez de RCN nos ha hecho felices.
Mire y verá…