Aunque 4 de cada 10 empresas reportan caída en sus ventas, el 60,2% cree que la economía mejorará en Los próximos meses
Una de cada dos empresas ya incorpora inteligencia artificial y el 38,2% ha realizado ajustes en su nómina por cambios regulatorios.
La percepción empresarial en Colombia muestra una combinación de cautela frente al desempeño reciente y optimismo sobre el futuro. Así lo revela la versión número 25 de la Encuesta Ritmo Empresarial (ERE), realizada a 5.930 empresas afiliadas de 21 cámaras de comercio, ubicadas en 13 departamentos del país.

En los resultados de la ERE vemos que el 37,8% de las empresas reportó una disminución en sus ventas durante el primer semestre de 2026, mientras que el 60,2% espera que la situación económica mejore o sea mucho mejor durante los próximos seis meses. Es el nivel más alto de optimismo registrado desde 2022.

Por primera vez, el 51,3% de las empresas manifestó haber implementado o tener planes de implementar tecnologías de inteligencia artificial, mientras que 38,2% indicó haber realizado cambios en su nómina como respuesta a la reforma laboral y al ajuste del salario mínimo de 2026.

Ventas: persiste la desaceleración, pero mejoran las expectativas
Durante el primer semestre de 2026, el 37,8% de las empresas reportó una disminución en sus ventas frente al semestre anterior, mientras que solo el 19,6% registró aumentos.
Entre quienes reportaron caída, el 44,1% indicó reducciones superiores al 20%. Sin embargo, las perspectivas para el segundo semestre muestran un cambio de tendencia: 48,6% de las empresas espera aumentar sus ventas, frente a apenas 7,8% que prevé una disminución.
Entre quienes anticipan crecimiento, el 39,4% espera incrementos superiores al 20%. Las jurisdicciones con mayor confianza en un aumento de ventas son Barranquilla (69,7%), Casanare (68,8%), Medellín (66,6%), Aburrá Sur (63,9%) y Pereira (60,3%), mientras que Cali registra una expectativa positiva del 57,1%. En el caso de Bucaramanga, el 52,9% de los empresarios proyecta un incremento en el valor de sus ventas para el segundo semestre, mientras que el 43,0% espera mantenerlas estables.
Destaca además que solo un 4,2% anticipa una disminución en sus ventas, siendo la cifra de contracción esperada más baja entre las principales capitales del país.
Empleo: estabilidad en el presente, crecimiento moderado hacia adelante
El empleo mantuvo un comportamiento relativamente estable durante el primer semestre. El 71,5% de las empresas no realizó cambios en su planta de personal, mientras que el 7,1% la aumentó.
Para el segundo semestre, las expectativas son más favorables: el 14,2% de las empresas proyecta aumentar su número de trabajadores, siendo Cali (26,7%), Barranquilla (26,1%), Aburrá Sur (24,1%) y Medellín (22,6%) las ciudades con mayores perspectivas de generación de empleo.
Inversión: vuelve el apetito empresarial
La inversión empresarial nacional mostró señales de recuperación durante el primer semestre de 2026. El porcentaje de empresas que realizó inversiones aumentó frente al mismo periodo de 2025, llegando al 31,4% del total nacional.
De cara al segundo semestre, el 29% de las empresas planea invertir, destacándose Cúcuta (57,5%), Barranquilla (34,2%) y Cali (34%) como las ciudades con mayores intenciones de inversión. La demanda sigue siendo el principal reto empresarial Por segundo año consecutivo, la falta de demanda se consolidó como el principal obstáculo para la actividad empresarial, mencionada por 20,5% de las empresas.
Le siguen la incertidumbre política y económica (16,5%), la elevada competencia (12,4%) y la carga tributaria (7,8%). “Se destaca la resiliencia del empresario local en un entorno de costos crecientes. En Medellín, resaltan los resultados positivos en generación de puestos de trabajo y el porcentaje de empresarios que reportan mejores ingresos por ventas.
Reforma laboral: 4 de cada 10 empresas hicieron ajustes en su nómina
Uno de los hallazgos coyunturales más relevantes de la encuesta está relacionado con el impacto de los cambios regulatorios recientes. A nivel nacional, el 38,2% de las empresas afirmó haber realizado modificaciones en su nómina como consecuencia de la reforma laboral y el ajuste del salario mínimo.
Entre quienes realizaron cambios, las principales medidas adoptadas fueron: • Cambios en turnos y jornadas: 47,7%. • Redistribución de cargas en la nómina existente: 27,9%. • Disminución de la contratación: 25,9%. • Reducción de la planta de personal: 25,8%. Cali registró la mayor proporción de empresas que realizaron ajustes (54,8%), seguida por Barranquilla (42,1%), Medellín (38,3%), Bogotá (34,6%) y Bucaramanga (33,1%).
Inteligencia artificial
La adopción supera el 50% La ERE 2026 confirma que la inteligencia artificial dejó de ser una tendencia para convertirse en una herramienta empresarial de uso creciente.
El 51,3% de las empresas ya implementa o tiene planes de implementar tecnologías de IA, frente a niveles significativamente inferiores registrados en años anteriores.
Entre las empresas que la utilizan o planean utilizarla, los principales objetivos son: • Automatización de procesos (29,6%). • Mejorar la experiencia del cliente (17,5%). • Aumentar la productividad de los empleados (11%). Por áreas, la IA se concentra principalmente en: • Marketing y ventas (74,6%). • Finanzas y contabilidad (34,2%). • Logística y distribución (24,9%).
Al mismo tiempo, el principal obstáculo para su adopción sigue siendo cultural: el 45% de las empresas que no planean implementarla considera que la IA no es relevante para sus operaciones actuales.
Aunque el optimismo empresarial alcanzó su nivel más alto de los últimos cinco años, la encuesta evidencia una recuperación a varias velocidades. Territorios como Ipiales, Cauca, Putumayo, Buenaventura y Cúcuta muestran señales de mayor cautela empresarial, recordando que los desafíos de competitividad siguen siendo más profundos en regiones que enfrentan limitaciones históricas de conectividad, acceso a mercados e inversión productiva.
Es importante aclarar que los resultados de la versión No. 25 de la Encuesta Ritmo Empresarial (ERE) fueron obtenidos entre el 27 de julio y el 7 de agosto de 2026, una semana antes del terremoto ocurrido el 10 de agosto.
En consecuencia, los hallazgos reflejan la percepción empresarial previa a este evento extraordinario y no incorporan sus efectos sobre la actividad económica en las regiones afectadas, aunque sí las expectativas ante el cambio de gobierno.