En su posesión, el mandatario presentó una hoja de ruta centrada en reactivación económica y la reestructuración del gasto público
Anunció además, medidas en materia económica, fiscal en beneficio de los sectores minero energético y comercial
En la toma de posesión, el 7 de agosto en Cali, el mandatario presentó una hoja de ruta centrada en la autoridad, la reactivación económica y una profunda reestructuración del gasto público.
De hecho, reveló que emprenderá un congelamiento del gasto público, mediante un decreto que firmará en las próximas horas y dio un parte de tranquilidad a los colombianos, pues aseguró que esta disciplina fiscal no afectará los programas para la población vulnerable, sino que le apuntará a poner «la casa en orden».
Señaló que radicará en el Congreso una reforma estructural del sistema tributario orientada a simplificarlo y fomentar la inversión. Como punto central de esta propuesta, confirmó la eliminación del impuesto al patrimonio, argumentando que no se debe castigar a quienes generan riqueza en el país.

Así mismo, envió un mensaje de tranquilidad a los mercados al ratificar su respeto absoluto por la independencia del Banco de la República, destacando su rigor técnico como pilar de la estabilidad nacional.
Recuperación de la industria energética y de hidrocarburos
El presidente declaró como prioridad absoluta la recuperación de Ecopetrol, criticando la caída de sus utilidades en los últimos años.
Para garantizar la soberanía energética y ampliar las reservas de gas y petróleo, anunció que se autorizará el desarrollo del fracking bajo estándares responsables y sostenibles.
Ante el riesgo crítico del sistema energético, De la Espriella impartió instrucciones para acelerar proyectos estratégicos y evitar cualquier amenaza de racionamiento o apagón.
Su estrategia incluye el fortalecimiento de la generación térmica, la protección de embalses y la diversificación de la matriz energética para enfrentar fenómenos climáticos como El Niño.
Seguridad y combate frontal al crimen
Durante su discurso, el mandatario dio una orden perentoria a las Fuerzas Militares y de Policía para combatir todas las estructuras criminales y del narcoterrorismo. Anunció la suscripción del Escudo de las Américas, una iniciativa de cooperación internacional, especialmente con Estados Unidos, para enfrentar el crimen organizado y el tráfico de estupefacientes.
El nuevo gobierno también impulsará la construcción de megacárceles para recluir a los delincuentes que representan mayor amenaza y retomará la erradicación de cultivos ilícitos mediante la fumigación con herbicidas de última generación que no afecten la salud ni el medio ambiente.