El senador Luis Carlos Rúa Sánchez, conocido popularmente como el «Elefante Blanco», llegó disfrazado con este emblemático traje a la instalación del Congreso de la República.

El ingeniero, que saltó a la fama digital denunciando obras inconclusas y corrupción, asumió su curul tras avalar su movimiento con más de 121.000 votos en las urnas.
Su personaje, el “Elefante Blanco”, nació como un símbolo para denunciar las obras públicas inconclusas, abandonadas o que terminaron convertidas en millonarios proyectos sin utilidad para las comunidades.
Con este disfraz, recorrió distintas regiones de Colombia para exponer presuntas irregularidades en contratos y el manejo de recursos públicos.
Sin embargo, durante buena parte de su carrera como activista, la identidad de Rúa permaneció en secreto.
El anonimato, según explicó en declaraciones recogidas por la AFP, tenía una razón de fondo.
El entonces activista consideraba que ejercer control ciudadano y denunciar posibles casos de corrupción podía convertirse en una actividad de alto riesgo. Por eso, mantuvo durante años la identidad del personaje que aparecía en sus videos y recorría las obras cuestionadas.