Más de 1.166 millones de dólares diarios bota Estados Unidos en su guerra contra Irán
Trump quiere convertir la guerra contra Irán en un negocio: pretende que los países del Golfo PAGUEN los 35 mil millones de dólares que ya quemó en solo 30 días, mientras el imperio se hunde en el mayor ridículo estratégico de su historia
La Casa Blanca de Trump acaba de soltar la bomba que desnuda toda la podredumbre del imperio: después de gastar 35 mil millones de dólares en solo 30 días de guerra (más de 1.166 millones de dólares diarios), ahora Trump quiere que los países ricos del Golfo Pérsico —Arabia Saudita, Emiratos, Kuwait— le paguen la cuenta completa.

La portavoz Karoline Leavitt lo dijo sin vergüenza en conferencia de prensa: “Es algo que al presidente le interesaría mucho convocarles… es una idea que tiene y de la que van a oír hablar mucho más”. Recordó descaradamente la Guerra del Golfo de 1991, donde Arabia Saudita sola pagó el 27 % de los costos y los aliados árabes cubrieron la “vasta mayoría”.

Pero esta vez es diferente. Esa guerra la inició Saddam Hussein invadiendo Kuwait. La actual la inició Estados Unidos e Israel atacando a Irán. Los países del Golfo no pidieron esta guerra, no la quieren, y sin embargo ya están pagando un precio brutal: ataques iraníes a sus bases, puertos, refinerías y aeropuertos, caídas en el precio del petróleo y una economía regional en caída libre.
Mientras Trump exige que los árabes financien su aventura fallida, Irán sigue controlando el Estrecho de Ormuz (por donde pasa el 21 % del petróleo mundial), lanza misiles noche tras noche y acaba de anunciar que se sale del Tratado de No Proliferación Nuclear, cierra las puertas a inspectores de la ONU y acelera su programa.
Irán terminará con armas nucleares.

El desastre es total: Estados Unidos no pudo reabrir el estrecho, no destruyó la capacidad misilística iraní, quemó miles de millones en Patriots carísimos contra drones baratos, y ahora pretende cobrarle la factura a quienes más sufren las consecuencias.
Es el clásico imperialismo del siglo XXI: Estados Unidos inicia la guerra, destruye la estabilidad regional, genera miles de millones en costos… y luego le pasa la cuenta a sus “aliados”.
Arabia Saudita ya le respondió indirectamente a Marco Rubio: “Ustedes no nos protegen, nosotros defendemos nuestros intereses nacionales”.
Trump no está “ganando” nada. Está intentando convertir una derrota militar y estratégica en un negocio privado. Pero la realidad es más fuerte: el imperio ya no tiene el poder ni el dinero para sostener sus guerras eternas, y sus propios aliados empiezan a hartarse de subsidiar la arrogancia yanqui.