El Consejo Científico articula 28 universidades en red, para enfrentar, con conocimiento y acción, las dificultades ambientales globales
Con este Consejo, la Gobernación de Antioquia, la academia y expertos le apuestan a un modelo donde el territorio se planifica con datos, evidencia y adaptación
Se realizó la primera sesión del Consejo Científico y de Innovación de la Escuela de Ecología y Desarrollo Territorial -EEDT-, una construcción colectiva de la Gobernación de Antioquia, instituciones de educación superior, las Corporaciones Autónomas Regionales y otras instituciones, para fortalecer la gestión ambiental y enfrentar conjuntamente los retos y desafíos climáticos y orientar el desarrollo del departamento con base en el conocimiento.

La EEDT es una red de universidades e instituciones públicas y privadas que trabajan de manera articulada, como corriente de pensamiento, para responder dificultades ambientales globales como es el cambio climático, la pérdida de biodiversidad y la contaminación.

Busca integrar la ciencia y el conocimiento local, en un modelo de gobernanza que, desde el diálogo y la concertación, oriente decisiones y acuerdos sobre la ocupación sostenible de los territorios del Departamento de Antioquia.
“Aquí la mayor riqueza es el conocimiento y la capacidad científica que tienen nuestras universidades. No hay un modelo como este en Colombia ni en América Latina”, aseguró el director del Departamento Administrativo de Planeación de Antioquia, Eugenio Prieto Soto.
El Consejo Científico está diseñado dentro de la EEDT, para incidir directamente desde el conocimiento científico, en la planificación y adaptación del territorio para la sostenibilidad y las oportunidades.

En esta primera sesión participaron representantes de 28 universidades, que aportarán su conocimiento en articulación con el Estado, la empresa y la sociedad.
“Lo que buscamos es que el conocimiento que producen las universidades apoye la toma de decisiones y llegue realmente al territorio”, explicó la profesora Ángela María Rendón, líder científica del Consejo.

Uno de los enfoques clave será el trabajo por mesas temáticas en agua, cambio climático, biodiversidad, gestión del riesgo y ciencia de datos.
En ese camino, toma fuerza el concepto de “hidrotorio”, que propone ordenar el desarrollo alrededor del agua, anticipándose tanto a inundaciones como a sequías.