¿Y porque yo le rezo al agua? Mire y verà
Dicen ciertas religiones que el cuerpo es el templo de Dios y este templo está compuesto entre un 60 y un 70 por ciento de agua y el planeta tierra, que nos permite vivir, está compuesto en un 70 por ciento de agua y en general, todos los seres vivos tenemos un alto porcentaje de agua en el cuerpo.

Así que, no me da pena decirlo, que antes que a los dioses, es mejor rezarle al agua, fuente de vida y bienestar de todo ser vivo.
Al fin y al cabo, tengo además de agua, cierta sangre mezclada con la indígena, y los indígenas precolombinos, le rezaban a la naturaleza.

El sábado 22 de marzo es el Día del Agua y hay que celebrarlo como se merece y más aún en Colombia, país premiado por la naturaleza donde corre el agua a borbotones en sus montañas, sus valles y océanos a ambos lados de su territorio.
Voy a llenar un vaso con agua y una veladora en el centro para recordar que el agua no solo tiene su día, sino que la llevamos en el cuerpo todos los días, a todas horas, a cada minuto.
Bendita el agua que te alimenta, bendita el agua que te moja, bendita el agua que te refresca y benditos todos aquellos que luchan por preservar el más valioso recurso natural de la vida: el agua.
AMEN