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Facebook se convirtió en la cloaca de la política colombiana


Sin vergüenza alguna Facebook se ha convertido en el campo de batalla de la contienda electoral colombiana. Pululan los avisos de todas las pelambres atacando a los candidatos y políticos que aspiran al Congreso de la República y a la presidencia.

Entre este galimatías de mensajes agresivos y violentos, se destacan los de la ultra derecha colombiana que dispara sin ninguna consideración contra los demás candidatos, especialmente a los que pertenecen a su ideología contraria: la izquierda. A su vez, la izquierda ataca con mensajes descalificadores contra sus oponentes.

A todo momento aparecen estos comentarios que yo llamo terrorismo político, porque eso son, mensajes de muerte que buscan aniquilar al contrario con la difamación y la mentira o con la amenaza bizarra de la maldición comunista o castrochavista.

Lenguaje típico de quien no tiene discurso, ideas o propuestas y se dedica a aniquilar a su contrincante –no con ideas– sino con un discurso incendiario que descalifica al otro y pretende aniquilarlo.

Para ello han dispuesto equipos completos de especialistas en contenidos digitales que siembran estas bombas racimo en los muros de sus contactos, que a su vez las copian y reproducen los cándidos analfabetas políticos, que piensan con la mente de un fanático del fútbol y forman verdaderas barras bravas del ciberespacio.

Facebook se convirtió en la cloaca de esta batalla campal sin ideas y llena de odios y mentiras. Tanta tolerancia frente a este fenómeno (y a pesar del respeto que Facebook predica para prevenir este tipo de contenidos), solo se puede deber a una cosa: la publicidad se cobra cara y lo mejor que puede hacer el señor Mark Zuckerberg, dueño de la mente y las emociones de más de 2.000 millones de almas,  es pretender que no pasa nada, hacerse el desentendido y el mundo ardiendo a sus espaldas.

Mientras la registradora suene, los otros se pueden matar a garrotazos.


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