Hidroituango medirá el temple del alcalde electo

 

El futuro de la joya de la corona está en juego. Mire y verá

 

OPINIÓN

No la va a tener fácil Daniel Quintero en su paso por la Alcaldía de Medellín. En primer lugar, porque van a continuar los ataques que ya le hicieron con la propaganda negra en su campaña. Hay mucho resentimiento entre los integrantes del grupo de Alfredo Ramos (y de otras pelambres), que estaban seguros de su triunfo.

Y fue mucha la plata que regaron intentando agarrar el preciado botín de la alcaldía. Además era estratégico para poder camuflar el carrusel de contratos y la corrupción que causó la contingencia de Hidroituango.

Por eso, la ficha ideal era Alfredo Ramos, un personaje al estilo Iván Duque. Prefabricado y embalsamado al gusto de sus mentores cómo Luis Alfredo Ramos que tiene rabo de paja con el proyecto Hidroituango.

Al llegar al poder la dupla Aníbal Gaviria-Ramos, quedaría listo el “cuadre” para echarle tierra a sus responsabilidades con este megaproyecto.

Pero les faltó la última ficha y ahora asustados, harán todo lo posible para deslegitimar la gestión de Daniel Quintero y ocuparlo en temas de “bullying” y matoneo todo el tiempo, buscando intimidarlo frente al tema Hidroituango.

Es que recordemos que son BILLONES los que están en juego y este era el botín más grande que encontraron los empresarios del GEA paga seguir afianzando su poder político y económico.

Plata le sobró a Aníbal Gaviria para su campaña porque había que llegar a la gobernación a toda costa.

Y me imagino todos los coqueteos y antesalas que le habrán hecho (o lo estarán haciendo)   al alcalde electo para “tratar” el tema, porque está en juego el billonario poder que consolidaron los del GEA en EPM, donde hasta miembros de junta directiva colocan. Casi acaban estos corruptos en su desmedida ambición, con la gallina de los huevos de oro.

EPM es tan buena y tan grande, que no han podido acabar con ella, pese a los infortunios y oscuros manejos por parte de los políticos de turno y empresarios sin escrúpulos.

El más grande reto de Daniel Quintero será nombrar un gerente de altas calidades éticas y morales, que se le quiera medir a ese potro de la corrupción que ha rondado a EPM por muchos años y que la vuelva a poner en el rumbo correcto. ¿Necesitamos otro Diego Calle Restrepo?

Octavio Gómez Q.

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